Découvrir où réside la joie, et lui donner une voix bien au-delà du chant
R. L. Stevenson

Cinco Lunas

Una noche llena
de cincuenta mil estrellas
Cinco lunas brillaba
en la sierra como jamás.
La vozita del río limpia y misteriosa
me contaba palabras.
… Escucha tu tambien…:
“El oro de la vida está en el corazón de las aceitunas,
el oro de la vida está en el corazón de las aceitunas…”

La misma melodía
hasta que el sol comía
la luz de las estrellas
y bebía las lágrimas de las hierbas.

Una otra noche
de tan de estrellas que ninguno
se puede contarlas
el río murmuraba un canto extraño
…escucha tú también…:
“la tierra llora, los hombres no oyen nada,
la tierra llora, los hombres no oyen nada…”

La misma melodía hasta que Cinco Lunas se despierta
Cinco Lunas
maravillosa como jamás
le respondía con la voz de las almas
de todos los tiempos mezclados
…escucha tu también…:
“Bocaleones, de todavía los olivares
se pueden continuar de reir.
Aquí en la sombra de mi huerta
hay un hombre sincero que conoce
los secretos de la agua y el idioma
silencioso de los árboles.
Bocaleones, corre a gritarlo de piedras
en piedras a todos los que viven
en Zahara de la Sierra…
este hombre se llama Gonzalo”

Desde esta noche, de la sierra hasta el mar
se puede entender el río murmurar…:
“Gonzalo, Gonzalo, Gonzalo, Gonzalo”
…Escúchalo tu también”

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